lunes, 30 de julio de 2012

Misiva fugaz

Apreciados lectores:
Sólo unas líneas breves durante un respiro en mi particular odisea, esperando que se encuentren todo lo bien que se pueda pedir en estos tiempos convulsos en los que muchos debemos hacer filigranas para no salir despedidos por la borda, de los bandazos que da el barco. No desfallezcan. Este humilde juglar sigue aquí, escaso de tiempo y medios –que no de firmeza y determinación–, pero atento, por el rabillo del ojo, a todo brote verde, a toda chispa brillante que contribuya a prender cualquier llama que ilumine las sinuosas sendas que tenemos por delante.
Y tras este arranque cuasi de opereta marinera, aquí les dejo una par de perlas para que lubriquen sus meninges. Si tienen a bien compartirlas con sus prójimos, eso que saldremos todos ganando...
Mientras espero volver con buenas nuevas, reciban un afectuoso saludo.

Intervención de Arturo Pérez-Reverte y Juan Luis Arsuaga en el Congreso Iberoamericano sobre Redes Sociales "iRedes 2011". La cosa iba de redes sociales, claro, pero hubo más, mucho más...

Cambio de paradigmas (Changing Paradigms), por Ken Robinson. Excelente aportación para el inexcusable desmantelamiento del sistema educativo, madre de todos los corderos...

jueves, 7 de junio de 2012

Pasatiempo

Empeñado como está uno en sobrevivir, no dispongo del tiempo que quisiera para dedicarle a esta querida palestra que, de momento, me da mucho de alegría, pero poco de comer. Sin intención alguna de abandonarla, aprovecho un respiro en mi tempestuosa situación para dejarles aquí un par de notas breves que espero sirvan, cual cubo de Rubik, para entretenerles un rato... 

Nada volverá a ser lo mismo

Ante el bochornoso y desvergonzado caracoleo de la casta política de la Piel de Toro en todo lo referente a una interminable serie de casos de corrupción que claman al cielo, en poco menos de veinticuatro horas se han recogido cerca de veinte mil euros para formalizar, desde la ciudadanía, una querella que lleve al banquillo a banqueros y políticos susceptibles de estar implicados en el asunto de Bankia.

Aún en el caso, harto probable, de que eso que denominamos "Justicia" lograra exonerarlos, la jugada no habrá sido en vano: además de una prueba más del potencial de las redes sociales para cosas como esta, entre otras muchas, queda sentado un precedente, sembrada una semilla. El ciudadano habrá aprendido a hacer algo que no había hecho nunca, habrá superado el miedo a hacerlo. Habrá puesto a prueba un nuevo tipo de ariete, que, además de derribar nuestros propios muros de miedo, está basado en la razón y no en la fuerza bruta; en la consciencia y no en la pura furia. Y si la "Justicia" no es tal, quedará retratada con nitidez a los ojos del planeta entero, dando un paso más en su vergonzoso trastabilleo contra las cuerdas.




Welcome to the Third World War

Así, como quien no quiere la cosa, estamos inmersos en la III Guerra Mundial. Pero esta vez no es por tierra, mar y aire donde se libran los combates; es en los parqués de la Economía donde están los campos de batalla. Las conquistas no se logran entrando con tanques hasta la cocina del oponente, sino por el domino de su sistema económico...

La población civil, dolorida por las heridas que sufre en forma de recortes y paro, instigada y azuzada a base de miedo, inquietud e incertidumbre hasta el límite de la insurrección, no alcanza a concebir los grandes despliegues sobre el mapa extendido. En esta ocasión, el grueso de las bajas no son físicas, son anímicas, son ideológicas...

La infantería de a pie se encuentra esta vez parapetada tras las pantallas de sus terminales, librando, de sol a sol, las más cruentas escaramuzas en los campos de operaciones de la comunicación, la información, la propaganda, la guerra psicológica, frentes que conforman la mayor red de trincheras jamás concebida...

El gobierno alemán negocia con la oposición la implantación de algo que se parece mucho a la "Tasa Tobin"... Bruselas dice ya que "las crisis financieras no las paguen los ciudadanos"...

El incesante bombardeo destapa fabulosos zulos de corrupción, despilfarro y trapicheos, dejando al descubierto a hordas de sinvergüenzas, clanes familiares y castas políticas de todo tiempo y pelaje que, con la boca llena de botín y empujándose y acusándose unos a otros, corren como ratas bajo los faldones de una Justicia deshonrada, mal herida y que se desangra por momentos...

Porque hay un plan, de eso no les quepa duda. Y no digo que sea ni mejor ni peor, sólo que es uno con enjundia y vericuetos que van más allá del "filtrado" esta semana en la prensa –más que "filtrado" ha sido "liberado", creo yo, para que nos vayamos peinando–. Es un plan estratégico que viene de lejos, poco tiene que ver con las conspiranoias al uso y conduce, de forma inexorable, a un modelo planetario...

lunes, 14 de mayo de 2012

Crónica obligada

Escribo estas líneas con el mismo compromiso rutinario con el que se felicita una boda, un bautizo o una comunión a los que no tienes intenciones de asistir porque, precisamente, estás muy ocupado en abolir este tipo de actos. Los seguidores de estas páginas electrónicas saben desde qué perspectivas he valorado –y valoro– el fenómeno 15M, valoraciones que son perfectamente aplicables a la onomástica celebrada este pasado fin de semana. Como se me antoja redundante –y aburrido– repetir lo que ya he repetido en exceso, me limitaré a vomitar algunas impresiones, personales e intransferibles, de última hora.
Estas últimas manifestaciones, en sí, con su alegre crisol de individuos, son el auténtico reflejo de aquella incipiente pluralidad ganada hace un año, de aquella expresión cada vez más multitudinaria de un NO, de un BASTA rotundos, sin colores, ni banderas, ni doctrinas definidas, de una multitud que no sabe cómo saldremos de esta, que intuye pero no comprende –todavía–, pero ha descubierto que no está sola... Este pasado fin de semana, durante el recorrido de esas manifestaciones, se pudo palpar el espíritu que se pretendía rememorar. De eso no cabe duda.
Sin embargo, en la Plaza Catalunya de Barcelona ha sido otro el cantar, porque lo que allí se ha instaurado, como era previsible, no tiene más valor que el de unos símbolos que, como también cabía esperar, desprenden un halo de primitivismo, bucólico y temeroso a un tiempo, que constata y se corresponde con la reacción primaria del animal humano asustado ante la situación adversa y/o novedosa: volverse a la cueva a darse pomada. Ya no es espontáneo lo que se monta en la plaza, ni plural –a uno le quemaron una bandera en el perímetro de la plaza, mientras en el centro ondeaba otra–. Es como un mercadillo de tiempos bíblicos... Aquellos tenderetes que fueron espontáneos, son ahora premeditados; los más fariseos ya no comparten, sino venden, chapas, libritos, fotos de la "revolución", remedios milagrosos para el estrés... Donde hubo humanos diferentes, por primera vez frente a frente, dispuestos a escucharse, hay ahora hileras de personal dándose masajes en la espalda; corros sentados en el suelo porque el ritual exige ese formato, pero en las cartulinas hay escrito lo mismo del año pasado... En las escalinatas, improvisados anfiteatros, se acomodan los viejos gurús con sus séquitos de acólitos, ante una audiencia que los mira desde abajo, reproduciendo fielmente la estructura piramidal que se nos desmorona encima. Siguiendo la máxima de Warhol, con las cámaras delante, el personal posa, micrófono o megáfono en mano, para sus minutos de gloria. A este paso, no me sorprendería que el año que viene sea el propio Ayuntamiento (que seguirá corrupto) y las universidades (que seguirán corruptas), junto a las instituciones artísticas (que seguirán corruptas) quienes organicen el cotarro, por su pintoresco valor cultural, folclórico y turístico, claro está. ¡¿Pero es que no hay más música en el mundo que el reggae, Lluis Llach y esos tambores cansinos?! En fin, que nunca el presente se pareció tanto a La vida de Brian...
Quede claro que no pretendo negar el derecho de las gentes a expresar sus sentires y a disfrutar de sus rituales preferidos. No faltaba más. Pero en pos de una perspectiva lo más precisa y racional posible, y con todo mis respetos, déjenme que me exprese yo y dude de que el proceso de análisis y desarrollo de las soluciones a los problemas que nuestro tiempo nos plantea radique en adoptar una especie de "hippismo" que parece anhelar que todos volvamos a abrazar la vida en los árboles –abajo, quiero creer–. Y con todo esto no quiero decir, repito, que se haya perdido lo que de valioso tuvo el 15M. No. Pero lo que de positivo tuvo, tiene y ha generado no está ya, desde luego, en el ritual de las plazas. Está, como siempre sucede, en los frentes más crudos, invisibles e inhóspitos, intentando abrir, a golpes de razón, imaginación y pensamiento libre y crítico, nuevos boquetes por donde se pueda proyectar el futuro.